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¿Qué es un ictus?

El Ictus es un problema de salud que puede resultar altamente incapacitante y mortal. Es la primera causa de discapacidad grave y de dependencia en el adulto. Su detección precoz es fundamental para diagnosticar y reducir al máximo sus secuelas y mortalidad. Dedicae les ofrece información sobre los factores que predisponen su aparición, y los síntomas de alerta, ya que el tiempo es un factor fundamental para evitar secuelas.

¿Qué es un Ictus o Accidente Cerebrovascular?

La palabra científica para designar el Accidente Cerebrovascular es Ictus, término del latín que significa “golpe”, y efectivamente los síntomas de un Ictus suelen ser de aparición súbita y violenta como un golpe en el cerebro.
Con el término Ictus se describen un conjunto de enfermedades de la circulación sanguínea que provocan la interrupción repentina del riego sanguíneo en una parte del cerebro. Las dos causas principales de la falta de riego son, bien por la obstrucción de una arteria que dará lugar a un infarto cerebral o por la rotura de una arteria que provocará una hemorragia cerebral.
En cualquiera de estos casos, la falta de suministro adecuado de sangre en una zona del cerebro se traduce en la aparición de unos síntomas característicos.

¿Cuáles son los signos de alarma para detectar un Ictus?

  • En una persona que se produce un Ictus pueden aparecer alguno de estas señales de alarma o criterios de sospecha:
  • Pérdida repentina de fuerza en la cara, brazo o pierna, especialmente si es en un solo lado del cuerpo.
  • Alteración repentina del habla, dificultad para expresarse, lenguaje que nos cuesta articular y ser entendido por quien nos escucha
  • Pérdida súbita de visión total o parcial en uno o ambos ojos
  • Dificultad repentina para caminar, mareos, pérdida del equilibrio o coordinación
  • Dolor de cabeza fuerte, repentino, sin causa justificada
  • Trastorno de la sensibilidad, sensación de acorchamiento u hormigueo de la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo, de inicio brusco.
  • La duración de los síntomas es variable dependiendo de la causa de la enfermedad, la zona y extensión en que se produzca la lesión.

¿Qué hacer en caso de sospecha de Ictus?

  • Se trata de una EMERGENCIA MÉDICA. Si tiene los síntomas o ve que alguien los tiene, debe actuar rápidamente. Llame al 112 o servicio de emergencia local, explique correctamente lo que está pasando y el tiempo que dura, y atienda a sus indicaciones hasta que llegue el equipo de asistencia. Mientras tanto:
  • No deje sólo al paciente, vigilando que no pierde el conocimiento y dándole apoyo emocional que le tranquilice y le facilite la espera.
  • No pierda la paciencia si no comprende lo que dice, y ayude a su movilidad si existe afectación de una mitad del cuerpo.
  • No le dé bebida ni comida ya que puede presentar dificultad para tragar y se podrían producir episodios de tos o asfixia.
  • Si observa que el paciente pierde el conocimiento o presenta una respiración agónica, vuelva a llamar al 112 para contar cómo está evolucionando y recibir las indicaciones oportunas.

¿Existen factores que incrementan el riesgo de sufrir un Ictus?

Principalmente son los derivados de unos hábitos de vida poco saludables, por lo que son factores de riesgo modificables que debemos abordar con objetivos de cambio a medio y largo plazo.
Un factor de riesgo que predispone tanto a los infartos como a las hemorragias cerebrales es la hipertensión, por lo que mantenerla dentro de unos límites (140/90) disminuye el riesgo de manera importante. Se recomienda que se mida la tensión arterial al menos una vez al año.
El tabaco incrementa el riesgo de infarto y hemorragia cerebral y no disminuye al menos hasta cinco años después de cesar en su consumo, por lo que dejar de fumar es prioritario en la prevención del Ictus.
La obesidad, sobre todo abdominal, y la inactividad física incrementan el riesgo, por lo que se deben adoptar medidas para el sobrepeso y hacer ejercicio de manera regular.
El consumo excesivo de alcohol se ha asociado a incremento del riesgo de Ictus, por el contrario un consumo ligero de alcohol puede tener ciertos efectos protectores contra las enfermedades vasculares cerebrales. No se recomienda el consumo de alcohol a las personas abstemias. A las personas que beben, les recordamos que lo hagan de forma moderada.

¿Y si los síntomas aparecen y desaparecen enseguida sin dejar afectaciones?

La duración de los síntomas es variable dependiendo de la causa de la enfermedad, la zona y extensión en que se produzca la lesión.
Existe un tipo de Accidente Cerebrovascular llamado Ataque Isquémico Transitorio (AIT) que es reversible. Los síntomas de disfunción neurológica pueden durar menos de una hora. No suele dejar secuelas pero que ha de ser comunicado al médico para que se inicie un estudio y seguimiento, ya que pueden ser los predecesores de un infarto cerebral aunque parezca que el paciente está curado.

Fuentes:

  • Guía de Práctica Clínica para el manejo de pacientes con Ictus en Atención Primaria
  • Protocolos de la Sociedad Española de Neurología (SEN)

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