El atragantamiento en los niños

En Dedicae somos conscientes que el atragantamiento en los niños pequeños es un accidente que ocurre con cierta frecuencia. Suele presentarse de forma rápida e inesperada, creando mucha angustia en los padres, ya que el riesgo para el niño es evidente, de modo que es importante saber actuar ante esta situación de forma eficaz. Aunque siempre la mejor medida será tomar unas precauciones básicas.

¿Qué es un atragantamiento?

Se habla de atragantamiento cuando un cuerpo extraño (comida, pieza de un juguete, objeto pequeño…) se introduce en la vía respiratoria, obstruyéndola e impidiendo que el aire entre en los pulmones. Como el niño no puede respirar con normalidad, existe riesgo de asfixia.

¿Qué debo hacer para prevenir un atragantamiento?

Proporcionarle juguetes adecuados para su edad, evitando objetos pequeños o desmontables. Recuerde que las maquinitas llevan pilas del tamaño de lentejas, y que sentirá atracción por los juguetes de los hermanos mayores.
Evitar que puedan estar a su alcance elementos cotidianos como monedas, o botones.
No deje que coma caramelos ni frutos secos hasta los 3 años. A esta edad comience a educarlo.

¿Cuáles son los síntomas de atragantamiento?

Cuando cualquier persona se atraganta, de forma instintiva suele llevarse ambas manos al cuello, con sensación de ahogo. Además, comienza con tos o con arcadas para intentar expulsar el cuerpo extraño. Tampoco puede hablar. Si pasa el tiempo suficiente, los labios y la cara comienzan a ponerse morados y puede llegar a perder el conocimiento.

¿Cómo debo actuar en caso de atragantamiento?

En primer lugar, es importante tratar de mantener la calma para poder actuar correctamente.
Si el niño tose adecuadamente y con fuerza, se le debe animar a toser, sin hacer ninguna otra maniobra (no se le debe golpear en la espalda, ni intentar sacarle el cuerpo extraño de la boca a ciegas).
Si el niño está consciente pero tiene una tos débil, poco efectiva, es incapaz de hablar o la dificultad para respirar es muy evidente, se debe llamar al número de Teléfono de Emergencias 112 y comenzar a socorrerlo, actuando de la siguiente manera:

  • Observar la boca y, si el objeto está visible, extraerlo mientras se tenga a la vista, con cuidado de no empujarlo hacia dentro.
  • Si no se ve nada en la boca o no se puede extraer el objeto, con el talón de la mano dar 5 golpes en la parte alta de la espalda, entre los omóplatos.
  • El siguiente paso, si no se ha expulsado nada y el niño sigue con problemas, dependerá de la edad del menor:
    • Por debajo de un año, se le debe dar la vuelta y realizar 5 compresiones torácicas en el centro del pecho, justo debajo de la línea que une ambos pezones.
    • En niños mayores de un año, 5 compresiones abdominales en la boca del estómago (maniobra de Heimlich)
  • Este ciclo — observar la boca, 5 golpes en la espalda y compresiones torácicas o abdominales— debe repetirse tantas veces como sea necesario, hasta que el niño expulse el objeto, respire mejor o pierda la conciencia.

Al llegar los profesionales sanitarios, explique con detalle lo que ha pasado.

Fuentes

  • Protocolos de la Asociación Española de Pediatría (AEP)
  • Protocolos de la Sociedad Española de Neonatología (SENeo)