El bebe prematuro

Un bebé prematuro es aquel que ha nacido antes de la 37 semana de gestación, es decir con menos de 8 meses. A esta edad los órganos y sentidos de su hijo no están plenamente desarrollados por lo que el contacto debe ser delicado, los sonidos deben ser muy suaves y la luz debe estar tenue. Su bebe necesita cuidados especializados, que Dedicae le sugiere a continuación.

¿Qué es un Bebé Prematuro?

Un Recién Nacido prematuro es aquel bebé que nace antes de completar la semana 37 de gestación. Además de la edad gestacional, en la valoración de sus riesgos y en el tratamiento y los cuidados que va a necesitar serán determinantes su peso corporal y la madurez de sus órganos vitales. Por eso permanecerá hospitalizado hasta que su situación permita llevarlo al domicilio familiar.

¿Qué riesgos tiene un Bebé Prematuro?

La mayor parte de las muertes neonatales ocurren en recién nacidos prematuros, y la prematuridad es un factor de alto riesgo de deficiencia y discapacidad, por ello se establece un programa de seguimiento clínico exhaustivo para controlar su estado nutricional, su crecimiento y su desarrollo neurológico a todos los niveles: motor, sensorial, de aprendizaje, de comunicación, de comportamiento…

¿Qué cuidados necesitará el Bebé Prematuro en casa?

Básicamente, las mismas atenciones que un Recién Nacido a término: Higiene y cuidados de la piel, Alimentación, Sueño y Estimulación Sensorial, pero adaptadas a su situación tanto en frecuencia como en intensidad. Es importante que siga las recomendaciones que le dieron en el Hospital.

¿Cómo debo cogerle?

Prepare a su bebe para el contacto antes de cogerle o tocarle, hablándole con voz suave o cantándole en voz baja, sobre todo si está adormecido. Cójale de tal forma que sus brazos y piernas queden flexionados contra su cuerpo y sus manos cerca de su cara. Le puede acariciar de forma rítmica y superficial o darle palmaditas muy suaves (aplicando una presión continua y delicada). Le puede coger en canguro en contacto piel con piel sosteniéndolo sobre su pecho tantas veces como valore que su hijo lo necesita. Cuando acabe de cogerle y le quiera volver a acostar, vaya retirando sus manos delicada y lentamente del cuerpo de su bebe evitando cambios bruscos en el contacto. Esto reducirá los sobresaltos.

¿Cómo puedo saber si se encuentra bien?

Si observamos alguno de estos signos, el bebé nos intenta expresar que no está a gusto, o que está estresado: Cambios de color, Náuseas, Cambio en frecuencia y ritmo respiratorio, Latidos cardiacos acelerados, Extensión e hipotonía de las extremidades, Separación de los dedos, Boca abierta, Bostezos, Llanto, Retorcerse, Actividad frenética y desorganizada… En ese caso, es preciso contenerle para relajarle, cogiéndole en posición fetal, con brazos y piernas flexionados y sujetarle para darle seguridad y confort.

Fuentes:

  • Protocolos Asociación Española de Pediatría (AEP) y Sociedad Española de Neonatología (SENeo)
  • Manual para padres con niños prematuros (SENeo)

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